Yo voto Harvey Dent.
el 1 mar En: Cosillas que te Cuento Entretenimiento - sin comentarios
Hoy es domingo, 1 de Marzo de 2009. Seguramente, te habrás percatado por la fecha del post. Lo que quiero decir, es que es dia de elecciones en mi comunidad autónoma. Mi novia tiene casi 20 años, los cumplirá el 10 de Abril, y le ha tocado asistir a su colegio electoral como Vocal Primera. A mi la política... es que no me va. El sistema de juego no me convence, así que me quedo fuera. Hay quien dice que si no votas, no tienes derecho a quejarte después. Yo no he votado nunca, y me duele la lengua de quejarme. Soy así de inconsecuente, oyes. Call me an idiot, pero aquel lema anarca que decía que "Si votar cambiase algo, sería ilegal" me convence bastante. Yo votaría Harvey Dent o Petrelli, pero no los he encontrado entre las listas. Por otra parte, con la fiebre coalicionista de hoy en dia, las elecciones son poco menos que una lotería. Y tampoco juego a la lotería; si acaso algún rasca y gana. Así, que eso es lo que he hecho esta mañana: rascarme las p**otas y ganar tiempo hasta que a mi novia le han dado el descanso para comer. No voy a disertar sobre lo estúpido que resulta que alguien que lleva apenas 2 años en el sistema tenga que asistir obligatoriamente (so pena de multa y/o arresto) a 14 horas de jornada "laboral", porque no tendría sentido ni interés alguno. Lo que pasa es que acabo de llegar de estar con ella durante su descanso (una horita larga), y me ha comentado algunas anécdotas curiosas que creo merecen ser compartidas.
Por ejemplo, la del presidente de su mesa electoral. Para quien no lo sepa, yo vivo en Bizkaia. Dicho eso, voy a obviar todo el background sociopolítico de esta anécdota concreta, ya que los medios de comunicacion se encargan de sobra de ello. El caso, es que este hombre (cuyo nombre no ha tenido a bien quedarse conmigo, pero al que podremos llamar Ramón), mayor, al llegar a la mesa y ocupar su lugar se ha quitado su jersey, dejando ver una camiseta negra en la que se podía leer "ILEGAL" en letras blancas. Con eso, ha quedado claro su ideología. Ponganse en su lugar: el hombre ni siquiera puede votar a su partido preferido (antes de adjudicarme ideas políticas sigue leyendo, o mejor aún, vuelve al principio y empieza de nuevo prestando más atención), y le ha tocado la presidencia de una mesa, desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche por lo menos. Pues el hombre se ha pasado la mañana con una sonrisa radiante en la cara, haciendo cumplidos a las señoras y contando chascarrillos a mi chica y el resto de la mesa. Incluso ha ayudado a un hombre a introducir correctamente su papeleta en el sobre (le temblaba mucho el pulso, cosas de la edad) sin perder su sonrisa amable, aunque se podía ver desde lejor el logotipo de su popular partido. Total, que me ha parecido digna de mención esa capacidad de separar lo político de lo social en este punto del espacio-tiempo.
Mi novia vive en un barrio cercano al mío. Colindante, si quieres. Como es natural, ha visto pasar a muchos conocidos. Por ejemplo, a la mujer más vieja (suena falto de tacto, pero "la mayor mujer" suena a gorda, "la mujer mayor" suena a que solo hubiese una, y "la más mayor" ni me la he planteado) de la lista, que había nacido en el 16 del siglo pasado, y se conservaba mejor que algunas del 40. También la hermana de uno de mis profesores de hace años, del que no guardo muy buen recuerdo. Por supuesto, la mayoría de los padres de sus compañeros de clase en primaria, y sólo un par de los propios chavales. Si es que votar no está de moda.
En el bar Victoria, sobre las 4 menos cuarto de esta tarde, apurando su café y entre humo denso, mi chica me contaba que hace años, el que hoy era interventor en su mesa (podemos llamrle Jorge) había sido presidente en otro colegio electoral. Aquel día, al parecer, se presento un chaval con su madre. Al votar, ofreció el ENA a modo de identificación (Para los que no sepan lo que es, GOOGLE: DNI vasco). No se lo aceptaron, y el chaval montó en cólera, derribando de un manotazo la urna o las papeletas en blanco (no se acordaba bien). Hubo que cerrar el aula un momento, recoger y reabrir. Nótese la diferencia con Ramón.
También alguien ha contado que si fallasen el presidente y los dos vocales de una mesa, así como sus suplentes, el primero que entre en la mesa debe sentarse en la presidencia, como medida última para que la votación pueda llevarse a cabo. No sé hasta que punto es cierto, pero es curioso. Total, que para este punto yo ya estaba diciendole a Cris que todo esto que me contaba se merecía un post. Sobre todo Ramón. Es que me ha llegado. Ahora mismo (17:27) estará sentado en su silla, con su sonrisa perpetua, viendo como los demás ejercen un derecho que en su caso ha sido condicionado. Y yo ya no sé si votar Harvey Dent, Petrelli o Ramón.




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